Terapia visual en Manresa

Teràpia visual a Manresa

Especialistas en terapia visual comportamental para niños y adultos en Manresa

Con la terapia visual o entrenamiento visual podemos corregir o mejorar las habilidades funcionales o de percepción en niños o adultos en Manresa.

Terapia visual en adultos

A partir de aproximadamente los 40 años, comienzan las dificultades de visión de cerca. La terapia visual en adultos puede retrasar la presbicia, para evitar llevar las gafas de cerca durante unos años.

Terapia visual para jóvenes y niños

Hacemos el diagnóstico y el tratamos de los problemas visuales que interfieren en el proceso normal de aprendizaje en edades más tempranas.

¿Cómo la terapia visual comportamental puede ayudar a mi hijo?

La gente está acostumbrada a escuchar que "un problema visual" es “no ver claro”, necesitar unas gafas o lentillas para ver mejor. Pero no se reduce sólo a eso. El campo de la visión es más amplio y hay determinados problemas de visión que no es tratan con gafas o lentillas.

La terapia visual o entrenamiento visual es un tratamiento optométrico individualizado donde nosotros, los optometristas comportamentales diseñamos un plan de ejercicios donde utilizamos las técnicas e instrumentos más adecuados para cada paciente.

El objetivo de la terapia visual es el de potenciar las diferentes habilidades funcionales y de percepción del sistema visual.

EL 80% DE LA INFORMACIÓN QUE RECIBEN LOS NIÑOS A AULA ENTRA POR LOS OJOS. Tener una agudeza visual del 100%, no es garantía de una buena visión. Tener una buena visión es saber identificar, INTERPRETAR Y comprender lo que VEMOS.

¿Tiene tu hijo bien las habilidades visuales funcionales?

1. Binocularidad: Habilidad para utilizar los dos ojos simultáneamente. La mala binocularidad provoca, visión doble, malestar visual, visión borrosa, dolor de cabeza.

2. Cambios al enfocar: Habilidad para mirar rápidamente de lejos-cerca y viceversa. Una mala flexibilidad conlleva una visión borrosa momentánea cuando cambiamos de punto de enfocar.

3. Visión periférica: Habilidad para ser consciente de lo que pasa alrededor de nuestro punto de interés sin que interfiera en nuestra atención visual. Una mala visión periférica conlleva continuas distracciones durante el estudio.

4. Movilidad ocular: Habilidad para mover los ojos con velocidad correcta a la hora de leer y seguir los objetos en movimiento. Los malos movimientos implican dificultad en la lectura. La movilidad ocular es indispensable durante el deporte.

5. Acomodación: Habilidad para enfocar correctamente objetos de lejos y de cerca. La mala acomodación conlleva visión borrosa y/o dolores de cabeza.

6. Fijación: Habilidad para mantener el enfoque de manera cómoda y eficaz durante un tiempo determinado. Una mala fijación puede provocar distracciones continuadas.

Tiene tu hijo bien las habilidades visuales perceptuales?

1. Discriminación visual: Habilidad para discriminar visualmente semejanzas y diferencias, diferenciar letras o palabras similares. Las dificultades en esta área conllevan confusión de palabras que empiezan igual o que se parecen, ej. cosa-casa.

2. Memoria visual: Habilidad para recordar información recibida visualmente en su totalidad y de forma secuencial. Las dificultades en la memoria visual conllevan problemas en la lectura silábica en global, faltas de ortografía, dificultad para copiar de la pizarra.

3. Relación visuespacial: Habilidad de comprender los conceptos direccionales. Basada en el esquema corporal, lateralidad y direccionalidad. Dificultades en estas áreas conllevan confusión de letras que se diferencian sólo por su orientación: bd, qp, uno. Provoca inversiones al leer y/o escribir.

4. Constancia de forma: Habilidad para percibir y reconocer visualmente una forma de manera independiente de las variaciones que pueda presentar, como el tamaño, disposición en el espacio ... (una "A" mayúscula tiene el mismo valor que una "a" en leche ligada). Las dificultades en este área implican problemas para identificar letras de diferente tipografía.

5. Figura y fondo: Habilidad para diferenciar lo importante de lo irrelevante. Dificultad en esta área, implica perder el hilo del argumento de la lectura entre los detalles de la descripción.

6. Cierre visual: Habilidad para tener una percepción final sin tener que tener todos los detalles presentes, captar la idea principal, conclusiones válidas con información suficiente. Las dificultades en este área causan problemas a la hora de tomar decisiones por no disponer nunca de suficientes datos: pobre comprensión lectora, dificultades en resolver problemas matemáticos...

7. Coordinación: Habilidad para integrar todo lo que vemos con la parta motora. Coordinación ojo-mano. Las dificultades en este área provocan la dificultad para escribir en línea recta, dificultad para seguir un ritmo, mala letra, malas copias...

Terapia de Movimientos Rítmicos

La Terapia de Movimientos Rítmicos consta de unos ejercicios basados en los movimientos que hacen los bebés desde que nacen.

El cerebro de los bebés es inmaduro y es la parte del tronco encefálico, la que se encarga de las funciones más básicas, la que funciona correctamente mientras el resto de las partes del cerebro trabajan solo en una mínima proporción. Cada minuto en la vida de un recién nacido se generan 4´7 millones de conexiones nuevas. Este proceso se da gracias a la estimulación que el bebé recibe a través de los diferentes sentidos, auditivo, táctil, kinestésico, visual... siendo cogido, mecido, tocado… pero también a través de los movimientos que hace espontáneamente. Tales movimientos tienen un cierto orden, de acuerdo a un programa innato. Así el bebé levantará su cabeza, el pecho, reptara, gateará... Es importante que el bebé pase por todas las fases del desarrollo pues si no habrá una inmadurez neurológica, habrá una parte del cerebro que no se habrá desarrollado adecuadamente o que no habrá recibido la suficiente estimulación.

La Terapia de Movimientos Rítmicos TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral. Con los ejercicios hay una estimulación vestibular que incrementa el tono de los músculos extensores lo que propicia que el bebe aumente el tono muscular y pueda levantar la cabeza y su tronco, por ejemplo.

Esta terapia por si sola consigue la integración de los reflejos pero podemos conseguir la integración de los mismos de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos. Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.

Síntomas que pueden dar los reflejos cuando no están integrados

  • Dislexia y dificultades de aprendizaje
  • Malas posturas
  • Pobre coordinación mano-ojo
  • Poco equilibrio
  • Pobre coordinación
  • Problemas de lateralidad y movimientos cruzados
  • Malas posturas a la hora de escribir
  • Enuresis y problemas para controlar esfínteres
  • Problemas de atención y concentración
  • Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta
  • Mareo por movimientos
  • Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo
  • Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío
  • Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos
  • Mala letra
  • Hiperactividad
  • Se distraen fácilmente
  • Impulsividad
  • Problemas de organización...

Realizamos dos tipos de exámenes visuales

Un examen visual gratuito que sirve para determinar la agudeza visual, la correcta graduación y el tipo de lentes más adecuadas. La visita incluye el control y medición de la presión intraocular.

Un examen visual optométrico más complejo, que en este caso no es gratuito. Con este estudio examinamos la parte funcional y motora del sistema visual. Es un examen más extenso, donde además de prescribir una graduación, si es necesario hacemos varias pruebas para determinar la acomodación (enfoque de cerca) la visión binocular (que los dos ojos miren a la vez), movimientos oculares (capacidad para seguir objetos en movimiento) visión 3D (percibir profundidad del espacio), visión en color (distinguir toda la gama de colores), percepción visual (entender, recordar e interpretar) y analizar el desarrollo motor (lateralización, coordinación ojo-mano).

Una evaluación optométrica completa es imprescindible para detectar cualquier desequilibrio o problema visual y poder actuar y plantear el tratamiento más adecuado que reestablezca el equilibrio en la visión, ya sea una prescripción óptica, prismática y/o programa de terapia visual o bien, derivar al oftalmólogo ante la sospecha de posibles estados patológicos que puedan afectar al sistema visual.

Si sospechas que tu hijo puede tener problemas visuales, no dudes en contactar con Visual Óptica en Manresa. Realizaremos un estudio y propondremos un tratamiento adaptado a sus necesidades.